TS: subordinación de créditos millonarios en un concurso de acreedores #CompartirConocimiento

TS: subordinación de créditos millonarios en un concurso de acreedores #CompartirConocimiento
Sentencia 1

Pablo Mejía Malo,

Colaborador de Redacción Editorial.

 

Se las prometían muy felices dos acreedores y exsocios de la mercantil concursada cuando en primera instancia se les reconocieron sus créditos como de privilegio especial, pero los tribunales les fueron quitando la razón hasta que, finalmente, el TS ha terminado por desestimar todos sus recursos.

Todo empezó en 2006, cuando el Banco Santander concedió un préstamo hipotecario de 6.100.000 € a la sociedad en cuestión. Nuestros dos protagonistas, casados en régimen de gananciales, tenían por aquel entonces un 47% del capital social y decidieron afianzar el préstamo, que más tarde llegaría a ser ampliado en tres millones más. En 2009 tuvo lugar un nuevo préstamo, avalado otra vez por ellos, por una cantidad de 470.000 €. En el año 2013 estos dos socios dejaron de ostentar esta posición y un año después se declaró el concurso de acreedores de la mercantil. Posteriormente, estos socios tuvieron que hacer frente al pago de los préstamos antedichos por incumplimiento de la sociedad.

Iniciado el procedimiento concursal, estos socios impugnaron la lista de acreedores mediante demanda incidental, solicitando que les reconociesen: un crédito privilegiado especial por valor de 2.362.375,73 € debido a la subrogación en el pago al Santander o, subsidiariamente, que fuera reconocido como ordinario; un crédito ordinario por importe de 306.800 € derivado del pago del segundo préstamo; y otros subordinados de distinto importe. El juzgado mercantil estimó su demanda, pero esta sentencia fue recurrida en apelación por la administración concursal y por un acreedor. La segunda instancia estimó las pretensiones de los recurrentes y subordinó los créditos del matrimonio. La Audiencia Provincial, el Tribunal que conoció del recurso de apelación, fundamentó su decisión en la negación del nacimiento de una nueva obligación cuando se da la subrogación en el pago, es decir, que da igual que cuando el fiador pague el préstamo ya no sea socio, lo importante es cuál era su posición cuando afianzó el crédito, que sería la de socio en el presente caso. Disconformes con la nueva clasificación de la lista de acreedores, los dos exsocios interpusieron dos recursos ante el Tribunal Supremo: recurso extraordinario por infracción procesal, inadmitido, y recurso de casación, admitido a trámite.

El motivo de la casación alegado por la parte actora es la infracción de la jurisprudencia del TS en relación al momento del nacimiento del crédito, ya que si se les consideraba personas especialmente relacionadas con el deudor (art. 93.2.1 LC) sus créditos se verían subordinados y la práctica les hacía pensar que nunca llegarían a cobrar, pues los créditos subordinados se satisfacen los últimos en un concurso de acreedores.

Centrándonos ya en la valoración del TS del caso, hay que decir que da tres argumentos para desestimar de pleno el recurso:

  • Aplicación del art. 87.6 LC. El precepto establece que la clasificación de los créditos en los que ha habido una subrogación en el pago debe hacerse de la forma menos gravosa para el concurso
  • A efectos concursales, da igual que la acción ejercitada por el fiador sea la de regreso o la de subrogación, ya que la parte recurrente alega que se había efectuado la acción de regreso y no la de subrogación pensando que así no sería de aplicación el art. 87.6 LC. Ambas son opciones válidas para el cumplimiento de las obligaciones contraídas por terceros, como recuerda la sentencia 761/2015, de 30 de diciembre.
  • Los dos son personas especialmente relacionadas con el deudor. Aquí el Tribunal razona que lo decisivo es el momento en el que el fiador se obliga a hacer frente al crédito en caso de eventual incumplimiento, no el momento en el cuál se subroga efectivamente en la posición. A juicio de los magistrados no nace un nuevo crédito contra el deudor principal. En este sentido, se cita la sentencia 20/2020, de 16 de enero, que se trata solo de «una modificación subjetiva de la obligación originaria, un cambio de acreedor. Esto que resulta muy claro en el caso de la acción subrogatoria del art. 1839 CC, también lo sería cuando en la acción de reembolso se reclama la deuda satisfecha por el fiador y los intereses«

Así las cosas, estos dos acreedores se encuentran hoy en una situación muy complicada y con casi nulas posibilidades de ver cómo les devuelve siquiera parte del dinero pagado.

 

Fuente Institucional: CENDOJ

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