Hoy, 26 de abril, se celebra el Día Internacional de la Propiedad Intelectual. Y, por ello, vamos a explicar en qué consiste los delitos contra la propiedad intelectual y un delito producido recientemente.
Entendemos por un delito contra la propiedad intelectual, cuando se plagia, se imita o se intenta reproducir y distribuir la obra o creación de una persona sin la autorización del titular o creador. Es decir, por ejemplo, cuando se imita la ropa de una marca y se distribuye y vende a un precio inferior sin consentimiento del autor original.
En este caso se estaría incurriendo en un delito contra la propiedad intelectual, castigado con una pena de prisión de seis meses a cuatro años y multa de 12 a 24. Este delito viene tipificado en los artículos 270, 271 y 272 del Código Penal.
Las falsificaciones y las imitaciones de ropa de alta gama, llevan existiendo desde hace muchos años, pero poco a poco se va incrementando esta práctica debido a los nuevos medios para falsificar que van existiendo, y que, por tanto, hacen que se vaya mejorando la imitación del original.
A continuación, vamos a analizar un caso en el que se ha vulnerado el derecho a la propiedad intelectual. Se ha intervenido una banda por falsificación de ropa en el mercadillo de las Borges Blanques (Lleida).
El pasado martes, la Guardia Civil de Lleida intervino, en un puesto del mercadillo semanal de esta ciudad, una gran cantidad de ropa de marcas muy conocidas. Entre las cuales encontramos: Chanel, Adidas, Calvin Klein…
La cantidad de ropa estaba valorada en unos 6.000 euros, y en su gran mayoría se trataba de ropa interior. Por lo que, las personas que lo vendían habían obtenido un beneficio de esta cantidad de dinero por su venta, según afirman los agentes tras su intervención.
La vendedora era una vecina de la propia localidad de Lleida, según afirmaron los agentes tras proceder a su detención. A la cual se la imputa un delito contra la propiedad intelectual por la venta de productos de grandes marcas a un precio menor para sacar beneficio, sin autorización del creador de la marca.
La propia Guardia Civil ha remitido inmediatamente al Juzgado de instrucción número 2 de Lleida (Cataluña) las diligencias y las pruebas del delito. Como pruebas se aportó la ropa que se había intervenido en el propio mercadillo. Por lo que, el juzgado tendrá que analizar e investigar los hechos con las declaraciones de la Guardia Civil y la ropa intervenida. En los próximos días se dictará sentencia por un delito contra la propiedad intelectual, aunque esta decisión podrá ser recurrida en el futuro.