La Audiencia Provincial de A Coruña prohíbe a una madre cambiar a sus hijas de ciudad sin que el padre lo apruebe. #CompartirConocimiento

La Audiencia Provincial de A Coruña prohíbe a una madre cambiar a sus hijas de ciudad sin que el padre lo apruebe. #CompartirConocimiento
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Elena Navarro Barragán,

Colaboradora editorial.

@elenanav78

Una madre en pleno proceso de divorcio, aún teniendo la guardia y custodia de sus hijas de forma provisional, no puede mudarse ni cambiar de colegio a las menores sin el consentimiento del padre. Este es el criterio que acaba de confirmar la sección tercera de la Audiencia Provincial de A Coruña.

La Audiencia coruñesa considera que, al cambiar de domicilio en contra de la voluntad del padre de las niñas, la madre «interpuso su personal interés, su deseo de marcharse de la población donde había residido con el otro progenitor, y a la que aparentemente nada le ataba, para desvincularse de él». Un proceder con el que el tribunal sostiene que generó «una situación de desarraigo de las menores, separándolas de su familia paterna extensa y de sus amigos y compañeros colegiales». «El interés superior de las menores, en este momento, es permanecer en la misma situación en que se hallaban, por lo menos hasta las medidas definitivas», recalcan los jueces, que añaden que, «salvo que se acreditase un claro perjuicio, un concreto peligro para la integridad física o psíquica de las niñas, no puede considerarse que sea en su interés esa separación forzosa de su padre y familia paterna».

La mujer alegó, entre otros motivos, que tenía miedo del exmarido, pero las órdenes de alejamiento que solicitó le fueron denegadas, aunque aún hay un proceso penal abierto que está pendiente de juicio por éste motivo. El fallo le reprocha que la medida de cambio de domicilio y de centro escolar, aún conociendo de su oposición, no le «fue solicitada al otro cotitular de la patria potestad, sino que se le impuso como hecho consumado, cuando se sabía que en pocos meses se iban a adoptar medidas definitivas».

La representación legal de la madre juzga «sorprendente» que el juzgado le denegara el cambio de residencia y el cambio de colegio de sus hijas, así como que la Audiencia decidiese ratificar esa decisión. En este sentido, aseguran que a la mujer le resulta «frustrante» tener que aceptar «que una madre que tiene la custodia de sus hijos y que es víctima de presunta violencia de género se vea condenada a elegir entre estas dos opciones: o residir en el mismo pequeño pueblo que su exmarido agresor o viajar en coche todos los días varios kilómetros para llevar y recoger a sus hijas, con todo lo que conlleva para ella y para sus hijos».

 

 

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