Hoy entrevistamos a Susanna Antequera Medina

Hoy entrevistamos a Susanna Antequera Medina
Susana Antequera con MAgnolia

Los pasados días la Directora de los proyectos editoriales de práctica jurídica de Economist & Jurist, la » Big Data Jurist» y «Casos Reales, La máquina del Tiempo», Magnolia Fernández, se ha entrevistado en Barcelona con la Abogada experta en Familia Dña. Susanna Antequera, para anunciar en persona a la prestigiosa jurista que está nominada en los Premios Economist Jurist, por compartir su valioso conocimiento contribuyendo con ello a la gran OBRA SOCIAL, que Economist & Jurist ha anunciado hacer en 2020 a través de los 83 colegios de la Abogacía y con las Universidades.

Ahora Susanna nos invita a reflexionar acerca de las sensibilidades del Derecho de familia más destacadas según su experimentada práctica.

Susanna Antequera es cofundadora de la firma Antequera de Jáuregui Abogados, Profesora de Derecho Penal en el Máster Abogacía (Universitat Oberta de Catalunya-UOC).Miembro de la Asociación Española de Abogados de Familia, Miembro de la Sociedad Española de Investigación Criminológica, Máster en Mediación Civil, Familia y Mercantil por la Universidad Rey Juan Carlos, Acreditada como de las 50 primeras consejeras por la Cámara de Comercio de Barcelona (Observatorio de la mujer, economía y empresa), Executive MBA Administración y Dirección de empresas por EAE Business School y autora de distintos artículos de prensa y material docente universitario en el área derecho.

  1. Como abogada especializada en derecho de familia, ¿cuál ha sido el caso más sensible y atípico que ha defendido hasta la fecha?.

Todos los procesos de ruptura familiar resultan sensibles si los padres no gestionan correctamente su proceso de ruptura y, en especial, los menores se ven afectados por ello. No obstante, el proceso más atípico en el que tuve que encajar el escenario más idóneo para conseguir resarcir el daño moral ocasionado a mi representada, la madre, fue un caso en el que el padre ocultó el fallecimiento del hijo mayor de edad en común, a pesar que éstos estaban divorciados.

Era obvio que no podía plantear una demanda en el terreno del derecho de familia, sino que lo enfoqué hacia el ámbito civil mediante el proceso de juicio ordinario en ejercicio de la acción de reclamación de responsabilidad extracontractual por daños y perjuicios por haberse atentado contra el honora e integridad moral.

En este procedimiento resultó fundamental la recopilación de la máxima información y documentación que detallé para que el juez accediera a una lectura transparente y contundente de los hechos. Fue un tema altamente sensible, por cuanto la madre tuvo conocimiento de la muerte por suicidio de su hijo mediante la prensa, cuatro meses después de su fallecimiento. El padre y su familia paterna, no informaron a la madre y, a mayor abundamiento, inclusive ocultaron el acto de la incineración y arrojo de las cenizas, cuyo lugar tuvo conocimiento el día del juicio, gracias al exhaustivo interrogatorio que le sometí al padre. Ese día fue muy duro para todos los asistentes en Sala. Inclusive la jueza que dictó la sentencia, recogió en la misma su sentimiento de máxima repulsa por los hechos.

Durante el proceso que duró un año, la madre sufrió diversos ataques de ansiedad e inclusive un intento de suicidio. Por suerte, el hecho de haberse dictado sentencia, es una forma de rendir homenaje a su hijo. El fallo ha sido y sigue siendo un pequeño sosiego para ella. La invité a reflexionar para escribir su vida en un libro, y así ha hecho. Esta es su auténtica terapia, ya que no ha podido disfrutar de un duelo normal como todo ser humano, ha sido antinatural.

No obstante, a pesar de ser un tema juzgado en el derecho civil, proviene de un  proceso de divorcio, un proceso de familia sensible y complicado como tantos otros que también he representado y gestionado.

 

  1. Es cierto que los menores, en muchas ocasiones, sufren la mala gestión en un proceso de ruptura familiar. ¿Cuál ha sido el caso más complejo y distinto del resto que haya desencadenado en varios procesos judiciales?.

Desgraciadamente, a menudo se instrumentaliza la vía penal para beneficiarse en el proceso de guarda y custodia que se dirime en la vía civil, ámbito de familia. Y ello me hace recordar un caso en concreto,  muy complejo en el que dos madres casadas se divorciaron en el años 2016 firmando un convenio regulador en el que en el mes de febrero de 2018 se activaría la custodia compartida del hijo en común. Cabe mencionar que la custodia exclusiva fue acordada para mi representada, madre biológica (el hijo, óbviamente, fue concebido por inseminación artificial).  Mi representada, en el 2017, rehizo su vida sentimental casándose con un señor. Desde el momento que se activó la custodia compartida, la actitud de la otra madre se centró en obsesionarse que el hijo en común, de 6 años, padecía abusos sexuales cometidos por mi representada y su marido, iniciando una auténtica batalla de denuncias contra ellos. Teniendo en cuenta que el menor se encontraba en peligro por las continuas visitas médicas que se veía sometido por la obsesión de la otra madre, así como a múltiples fotografías y videos de sus zonas genitales insisitendo en supuestos abusos sexuales, instamos inmeidatamente medidas provisionales urgentes con modificación de medidas para conseguir la custodia exclusiva para mi representada. A la vez, solicité pericial psiquiátrica de la madre, prueba admitida cuyo diagnóstico fue el de trastorno del pensamiento. Con este resultado, propuse que las visitas se tutelaran bajo la intervención de técnicos en un punto de encuentro y así estimó el juez. Óbviamente, todas las denuncias fueron archivadas por cuanto las pruebas practicadas a través de profesionales evidenciaban la inexistencia de abusos sexuales incidiendo en la descontrolada conducta de la madre.

Mi representada se vio sometida a tres denuncias, medidas provisionales urgentes y modificación de medidas, todos ellos tramitados, lamentablemente,  en el plazo de un año.  Y digo lamentablemente porque casos como los que he expuesto, deberían activarse mecanismos más ágiles y con mayor garantía jurídica para que el menor, sencillamente, deje de sufrir y deje de ser utilizado gratuitamente.  Reconozco que sufrimos colapso y demora en los juzgados pero los protocolos de intervención son lentos y la poca especialización convirtien en suplicio un proceso de familia. Debemos reflexionar con especial atención el ámbito del derecho de familia, ya que una justicia de familia especializada y ágil palía muchos efectos adversos en las crisis familiares.

  1. Cuando indicas que debemos reflexionar en el derecho de familia, ¿a qué te refieres?.

Mi mayor sensbilidad en los procesos de ruptura son los menores, los cuales quedan sujetos a la decisión del juzgado. Sobradamente conocemos que ostentan derechos sobradamente reconocidos a nivel nacional e internacional, en los que sus intereses priman por encima de todo. Pero no es suficiente con estos reconocimientos. ¿De qué nos sirve si luego no existen garantías jurídicas ágiles?. De nada. Por este motivo, resulta absolutamente necesario la creación de la jurisdicción de familia. Ello significa, más juzgados, más profesionales especializados, más gabinetes psicosociales activos e inmediatos, en definitiva la necesidad de crear la jurisdicción especializada en personas y familias para que, sobre todo los menores, gocen de protección legal y segura.

 

Como socia cofundadora de la Plataforma Familia&Derecho, recientemente creada, muchos somos los profesionales (magistrados, abogados, psicólogos, etc)  que hemos unido nuestros criterios y objetivos para conseguir crear la jurisdicción de familia en todo el territorio nacional.

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