La Directiva 1999/70/CE y el artículo 4.1 del Acuerdo Marco que lo acompaña, son aplicables también para la discriminación que los empleados públicos fijos pueden sufrir frente a los no fijos según el Tribunal Supremo #CompartirConocimiento

El personal fijo de la Administración que preste sus servicios en promoción interna temporal, cobrará los trienios correspondientes a la categoría superior a partir del momento en que adquiera la condición de fijo en esa categoría y en relación con el periodo que desempeñó temporalmente ese servicio, porque si no, se daría por bueno un trato distinto y peor al trabajador fijo que al interino a quien se le reconocen los trienios desde el inicio de la prestación del servicio una vez adquirida la fijeza.
La Directiva 1999/70/CE y el artículo 4.1 del Acuerdo Marco que lo acompaña, son aplicables también para la discriminación que los empleados públicos fijos pueden sufrir frente a los no fijos según el Tribunal Supremo #CompartirConocimiento
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Tamara Arza Foruria

Colaboradora Editorial

@tarzafo

La STS 3668/2019 (Fuente institucional), de 12 de noviembre, establece la no discriminación de los empleados fijos de la Administración frente a los no fijos al igual que lo hizo la STS, 3276/2019, (Fuente institucional), de 15 de octubre, sentencia ya comentada en esta editorial. Esta sentencia está fundamentada en tres pilares, por un lado la laguna legal que resulta de la interpretación del artículo 35 y el artículo 42 de la Ley 55/2003 (Fuente institucional), que no hace referencia al hecho de qué es lo aplicable en el caso de que el personal estatutario fijo que realice los servicios de promoción interna temporal adquiera la plaza en ese servicio temporal que estaba prestando. El segundo fundamento se encuentra en la normativa europea, porque aunque el objetivo de la Directiva 1999/70 (Fuente institucional) es la no discriminación de los trabajadores temporales con respecto a los fijos, parece coherente enmarcar en la misma lógica la no discriminación inversa. Por último, el Supremo entiende que no parece ajustada una promoción interna temporal cuando es de larga duración, por lo tanto, la Administración en los casos en los que de manera estructural utilice estas estructuras organizativas debe asumir sus consecuencias.

La normativa española sobre el personal estatutario de los servicios de salud (arts. 35 y 42 de la Ley 55/2003 (Fuente institucional) establece que los empleados fijos que realicen servicios en promoción interna temporal, se mantendrá en servicio activo en su categoría y los trienios serán abonados, a diferencia del resto de retribuciones, con respecto a su nombramiento original. Además el ejercicio de dichas funciones, no supondrá la consolidación de derechos de carácter retributivo. La cuantía del trienio será aquella que se abonaba para la categoría del interesado y desde el día en que éste se perfeccionó. El Tribunal Supremo asegura que esta normativa, en principio, señala que los trienios que el empleado público fijo debe cobrar cuando presta servicios de promoción interna temporal en una categoría superior, le sean retribuidos según la categoría a la que pertenece en origen. Sin embargo, esta normativa no recoge el caso exacto de cuando el fijo promovido temporalmente adquiere después la categoría del puesto desempeñado temporalmente.

 

Para determinar el régimen aplicable a este supuesto no recogido en los preceptos mencionados, el Supremo analiza cuál es el que se adscribe en los casos de promoción interna temporal cuando el empleado público es no fijo, adquiriendo posteriormente la plaza en la que ha prestado sus servicios de forma temporal. En este caso, el personal no fijo cobrará los trienios del grupo en el que presta sus servicios y desde el inicio de la prestación de dichos servicios. Siendo esto así, el trato recibido para el personal estatutario fijo, es distinto y peor, y esta situación no parece coherente con la Directiva 1999/70/CE (Fuente institucional), del Consejo, de 28 de junio de 1999, relativa al acuerdo marco de la CES, la UNICE y el CEEP sobre el trabajo de duración determinada, ni con el punto 4.1 del Acuerdo Marco que la acompaña. Porque si bien es cierto que la mencionada normativa europea nace para evitar la desigualdad en perjuicio del empleo temporal, parece lógico interpretar que el objetivo final de esta normativa es eliminar las diferencias de trato que carecen de una justificación objetiva razonable, por lo tanto, la situación de discriminación sufrida por el cobro de dichos estos trienios no se ajusta a dicha normativa.

 

La promoción interna temporal, como su propio nombre indica, debe tener carácter transitorio, sin embargo, la Administración pública no se ajusta a la previsión legal en los casos en que mantiene una situación, a priori, transitoria durante largos años, tal y como es el caso analizado. Los preceptos 35 y 42 de la Ley 55/2003 (Fuente institucional) se refieren a periodos determinados temporalmente y no a aquellos que son prácticamente permanentes. En los casos en que la Administración acuda de manera estructural a la satisfacción de su marco organizativo con figuras determinadas normativamente con carácter temporal, debe asumir las consecuencias que correspondan por su actuación y no debe dejar que dichas consecuencias recaigan sobre el personal que emplea.

 

Como conclusión podemos deducir que el Tribunal Supremo interpreta como aplicable la normativa europea para la no discriminación del trabajo determinado, para aquellas situaciones en las que exista discriminación entre los trabajadores del mismo ámbito sean o no fijos, además, entiende que cuando sea la actuación de la Administración la que produzca una situación de discriminación, debe cargar con las consecuencias derivadas de dicha actuación.

 

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